ORAR CADA DÍA

97.- Cambiar de vida

Encuentro

Como cada día, hoy has salido a mi encuentro. No me he quedado esperando, también yo he ido a tu encuentro. A la sombra de un viejo sauce nos hemos mirado. Lo reconozco: he sentido un poco de miedo. No sé. Tal vez la vergüenza. Acaso haya sido el respeto. ¿Qué podría yo ofrecerte? Tan sólo tengo pobreza, una vida regalada y mi corazón como aposento.

¿Quieres pasar a mi morada? Me has sonreído con gracia y, sin dudarlo un momento, me has seguido. Lo has observado todo y has tomado asiento.

Me gusta tu casa, has dicho. Mas conviene que hagas algunos arreglos.

Sé que soy desordenado. Que no siempre cumplo lo que prometo. Pero no te quedes ahí sentado. Comparte conmigo el sustento.

Tengo que empezar a caminar. La tarde viene cayendo. Tal vez en otro momento.

¿En otro momento, dices? ¿Cómo puedo saberlo?

Lo sabrás. En ello empeño mi palabra. Cuando marchó el caminante sentí algo raro muy dentro. Sus palabras resonaban en mí como el murmullo del riachuelo: si quieres oírlo, tienes que callar, sentir tan sólo su estruendo. Ahora comprendo. ¿Acaso no estaba sordo cuando me hablaba en silencio?

¿Qué haces aquí, caminante? Pensé que estabas lejos.

Te di mi palabra. Ha llegado el momento. De tu corazón has abierto las puertas y ya ha salido tu miedo.

Yo no he hecho nada. Quieres darme consuelo.

No. Tú has confiado en mí. Has esperado con ansia el regreso. Sé que no lo comprendes, pero tu deseo ha sido sincero. Aquí me tienes como compañero leal. Déjate que te moldee: soy un experto alfarero.

Hágase como tu dices. Dispón de mí como siervo.

Palabra de Dios (Jn. 3, 3-8)

Dijo Jesús a Nicodemo: "Te aseguro que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios". Nicodemo le preguntó: "¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo viejo? ¿Es que puede volver al seno de su madre y nacer de nuevo? Jesús le respondió: "Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es Espíritu. No te extrañe que te diga: Es necesario nacer de nuevo.

Reflexión: Estamos en tiempo de gracia, tiempo de encuentro y de perdón. Escuchemos la llamada del Señor que nos invita a cambiar, a nacer de nuevo.

Oración

* Porque nos cuesta reconocernos pecadores... -Perdónanos, Señor.

* Porque nuestra inconstancia en el trabajo... -Perdónanos, Señor.
*Por fabricarnos dioses a nuestra medida... -Perdónanos, Señor.
*Por ser críticos y exigentes con los demás sin estar dispuestos nosotros a corregir nuestros defectos... -Perdónanos, Señor.

* Porque con mucha facilidad abandonamos nuestra oración y nuestra relación contigo... -Perdónanos, Señor.

Copiar e Imprimir AQUÍ

Guardar: botón derecho... y guardar destino como...

Imprimir: Pinchar en el icono de word

[Recursos] [Orar cada día]

[Inicio] [Santa María] [San Pedro] [Arciprestazgo] [Entra al Foro] [Noticias] [Religiosas/os] [Consejos] [Evangelización] [Acción Social] [Liturgia] [Homilía] [Reina de los Ángeles] [Gracias] [Enlaces] [Artículo Semanal] [Reflexión de Pepe]