ORAR CADA DÍA

22.- Gracias, Señor, por el agua

Gracias, Señor, por el agua.
Gracias, porque esta mañana, como cada mañana,
la he sentido sobre mi piel
y me ha despertado a la vida.
Gracias por el agua de la fuentes,
por el agua cristalina de las montañas;
gracias por la lluvia
que hace germinar los campos.
Gracias, Señor, por el agua de los océanos
y por la vida que hay en ellos.
Gracias, Señor, por el agua del Bautismo,
y porque en ella nos has hecho hijos tuyos.
Danos sed eterna de ti,
para que buscándote te encontremos
y encontrándote te amemos.

Palabra de Dios (Jn. 4, 7-14)

Llegó una mujer de Samaría a sacar agua y Jesús le dijo: "Dame de beber". La samaritana le dijo: ¿Cómo tú siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Jesús contestó: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva". La mujer dijo: "Señor, no tienes con qué sacarla y el pozo es profundo; ¿de dónde sacas esa agua viva?" Jesús le respondió: "El que bebe esta agua tendrá otra vez sed, pero el que beba del agua que yo lo dé no tendrá sed jamás; más aún, el agua que yo le daré será dentro de él un manantial que salta hasta la vida eterna".

Salmo con sed de Dios (a dos coros)

-Dios mío, yo te busco y no te encuentro; sed de ti tiene mi pobre y alocado corazón; te busco y me siento con frecuencia defraudado, porque mi alma se levanta como tierra reseca, sin agua.

* Tengo sed de ti: de tu amor y lealtad sinceros.
Tengo sed de ti: de tu verdad y sinceridad.
Tengo sed de ti: de tu amor y misericordia.

- Te busco
como la flor tiende al sol por la mañana;
te busco como el río se alarga hasta el mar;
te busco como la semilla crece y camina en libertad;
te busco como el niño chiquito
busca la protección de su madre.

* Empapa, oh Dios mío,
mi corazón de tu bondad;
rocíame con la lluvia suave de tu ternura;
deja caer tu amor sobre mí como rocío de la mañana;
y abre mis labios para que te sepan dar gracias.

-Líbrame, Señor, de los ídolos que gritan mercancías, baratijas, saldos viejos, hojarasca; líbrame, Señor de los dioses que se disputan mi existencia y que buscan manipular mi vida.

* Oh Dios, mi corazón joven te busca,
fascinado y apasionado,
porque sólo en ti hay respuesta a lo largo del camino.

-Tengo sed de ti, de tu pan y de tu palabra de vida;
tengo sed de ti, de la verdad de tu evangelio;
tengo sed de ti, el único que puede saciar mi sed.
Dame, Señor, de tu agua.
para que nunca más vuelva a tener sed.

Copiar e Imprimir AQUÍ

Guardar: botón derecho... y guardar destino como...

Imprimir: Pinchar en el icono de word

[Recursos] [Orar cada día]

[Inicio] [Santa María] [San Pedro] [Arciprestazgo] [Entra al Foro] [Noticias] [Religiosas/os] [Consejos] [Evangelización] [Acción Social] [Liturgia] [Homilía] [Reina de los Ángeles] [Gracias] [Enlaces] [Artículo Semanal] [Reflexión de Pepe]