"SEMILLAS DE ESPERANZA" Pensamientos de Pedro Roncero

Vida Interior

 

Sin vida interior, el apostolado se convierte en agitación.

La vida sobrenatural de cada uno es la vida de Jesús.

Sin la vid el sarmiento no da fruto, y sin Jesús nosotros seremos sobrenaturalmente infecundos.

La vida interior consiste en esto, en conocer a Dios, en amar a Dios, y en comenzar a poseerlo.

Hay que aprender a orar, a vivir hacia dentro. La acción brotará como la rama que ya no puede con la primavera que lleva dentro y brotan las flores.

Dios habita en nosotros mediante la gracia, la cual nos hace participes de la naturaleza divina, nos convierte en ramas vivas unidas al árbol divino, ¡Jesucristo!

La patria de los grandes es la soledad, el silencio y su oración.

Vida interior profunda, atizada por la oración... Alimentada por la comunión y el ejercicio de la presencia de Dios durante el día y asegurada por la mortificación.

Cada acto de presencia de Dios es una pasar la divinidad por tu alma... Hazla pasar con frecuencia... Verás qué huella profunda dejará en ella.

¡Señor, que cuantos me van a mí, te descubran a Ti!

La piedad está representada por esta imagen: la raíz, el tallo y la flor. La raíz que es la razón, un tallo que es la fe y una flor que es la espiritualidad. Sin raíz no hay tallo y sin tallo no hay flor. Toda espiritualidad que no tenga este tallo (la fe) y esta raíz (la razón), no es teológica y racional, no es flor sobre la cual descansa el Espíritu de Dios.

La vida espiritual tiene por principio el amor, por esencia el amor, por término y coronamiento el amor. Dios es caridad, es amor; la vida espiritual es participación de su Vida, luego, la vida espiritual es amor.

Vida espiritual: etapas-seduce-prueba y premia.

No se pueden conseguir efectos sobrenaturales sin medidas sobrenaturales.

La vida espiritual consiste esencialmente en amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos.

Sobrenaturalizar lo natural, empapándolo de una pura y recta intención. Naturalizar lo sobrenatural... a fuerza de vivirlo. La vida interior nos la exige nuestra misión sacerdotal.

Sin contemplación, cesa la sabiduría.

Para poseer y vivir de lo sobrenatural es necesario ante todo conocerlo; y es solamente la fe quien nos lo descubre.

 

[Recursos] [Pensamientos]

[Inicio] [Santa María] [San Pedro] [Arciprestazgo] [Entra al Foro] [Noticias] [Religiosas/os] [Consejos] [Evangelización] [Acción Social] [Liturgia] [Homilía] [Reina de los Ángeles] [Gracias] [Enlaces] [ArtículoSemanal] [Reflexión de Pepe]