El hijo pródigo, el pecador,
en vez de la felicidad, encuentra la miseria.
El pecador cuanto más goza,
más quisiera gozar, y cuanto más quisiera gozar, menos goza.
El pecado es el robo de la
gloria de Dios. Y en lugar de Él nos ponemos nosotros...
"¡Seréis como dioses!", fue la voz maldita de Satanás en
el paraíso... soberbia, idolatría del yo.
El pecado destruye este plan
de Dios. Cristo representa la Unidad del Padre. En el hombre se
encuentra la vida de Dios.
Es malo caer; es peor recaer;
es mucho peor... quedarse caído.
El pecado es la traición al
mejor de los padres.
El pecado no es sólo un
"no" a Dios, supone además, un "no" a la
colaboración que Él nos pide para la salvación de todos los
hombres.
El que cae en pecado es un
hombre, el que de ello se duele es un santo, el que se vanagloria es
un diablo.
"Acaso el pecado mayor
del mundo de hoy es que los hombres han comenzado a perder el sentido
del pecado". (Pío XII)
La persona tendría que
adquirir antes el sentido de Dios y de su amor, y sólo después de
esta adquisición llegará el sentido del pecado.
Así como no hay peor Judas
que aquél que mata a su alma con el pecado, así también no hay peor
Caín que aquél que mata el alma de su hermano.
Odiar lo que Dios ama es
pecado, así como amar lo que Dios odia.
El pecado venial es un
impedimento para entender la doctrina del cuerpo místico.
El pecado mortal y venial es
una traición al amor.
No se dirá nunca bastante
hasta qué punto el pecado es antisocial. El hombre que peca hiere la
sociedad en que vive. La pereza, la codicia, el egoísmo, acumulan
ruinas porque apartan al hombre del servicio comunitario para
encerrarlo dentro de sí mismo. Es un gesto de negación, una
traición contra la solidaridad, un crimen de no-amor que se vengará,
pronto o tarde, con el odio de las clases, de las razas o de los
pueblos y que mina la verdadera humanización del mundo, sean los que
fueren los camuflajes o los barnices
El pecado es la negativa del
hombre a dejarse amar por Dios. Pecar es no querer crecer como hijo de
Dios.
Tu tristeza es el castigo de
los cobardes y la escoria del egoísmo.
Jamás la violencia ha
resuelto nada. Por lo general, lo complica todo.
Hoy está de moda
desmitificar las ideas más serias y desacralizar las cosas más
santas.
"La tibieza es un alma
sin amor".
Hemos de arrancar nuestro yo
para que Dios viva más intensamente en nosotros.
Tibieza es una vida de piedad
a medias.
La corteza del pecado
necesita una ducha de agua caliente: la confesión.
El pecado es el germen
canceroso de todas las rupturas de la unidad.
Estamos enfermos de egoísmo
crónico.
El pecado es un ladrón que
viene a robarte la felicidad: ¿Quién dejaría entrar un ladrón en
su casa para que le robe sus bienes? El pecado es el ladrón que roba
la vida de Dios en tu alma.
Terrible civilización que
mide los pueblos según el oro que poseen y las bombas que fabrican
para tener más fuerza para destruir y matar.
El pecado es la semilla de
todos los males y lo único que nos estorba para llegar a Dios.
La ociosidad, como la usura,
es una falta de justicia y de caridad.
El pecado es la muerte de la
vida de la gracia.
El que no da importancia al
pecado es porque no ha mirado en profundidad a Jesús clavado vivo en
la cruz.
El pecado es el peor tirano
del hombre, sus vicios, sus mayores cadenas, que convierten su
corazón en una cárcel permanente.
El pecado aplasta si no hay
perdón.
Preguntamos a veces qué es
el pecado. El pecado es siempre una falta de amor.
El pecado es no amar, no hay
más pecado que la falta de amor.
Los tres defectos del
Español según el Dr. Marañón: la falta de continuidad en el
esfuerzo, la poca aptitud para la colaboración, y la sistemática
indisciplina ante el artificio del Estado.
No podemos tener sentido de
pecado si no sabemos el amor que Dios nos tiene.
La humanidad se une más para
criticar y compartir odios que para la comprensión y el amor.