La única manera de conservar
la paz es repartirla.
¿Te falta la paz?. Estás
lejos de Dios o a punto de alejarte.
Hay paz en el hombre cuando
sus sentidos están subordinados a la razón, cuando su razón está
sujeta a su fe, cuando su cuerpo está subordinado a su alma, y toda
su persona a Dios.
Hay paz en la sociedad cuando
el hombre da al prójimo lo que en justicia le pertenece, cuando la
sociedad da a sus ciudadanos lo que les es debido, y cuando toda la
humanidad, da gloria a Dios.
Los hombres deben buscar la
paz y la verdad a través del amor.
Demos a Cristo el beso del
arrepentimiento en desagravio de tantos besos traidores.
Sed mensajeros de paz; vivid
en sinceridad y belleza de alma… ¡Amad!.
La sinceridad da siempre una
gran paz y debe abarcar toda nuestra vida.
La paz no es un sueño, es
una tarea. La paz es algo que comienza en el corazón del hombre.
"Paz a vosotros".
Éste era el saludo del Señor cuando aparecía entre los suyos. La
paz que apague los odios, disipe los recelos, y promueva un orden
nuevo de convivencia entre nosotros.