Novia. ¡Cuántas veces la
conducta de tu novio, — luego tu marido, e hijos —, será una
copia de la tuya!
En tus relaciones, dos
nombres: Eva y María. ¡Muchacha! ¿Cuál será el tuyo?. ¿Eva que
te arrastre al pecado, o María que te conduzca hacia Dios?
Novios, vuestro deber es
conoceros y amaros. El amor se prueba en el sacrificio, no en el
pecado.
Os gusta la soledad y se
comprende. ¿Os estorba Cristo?
Si eres novia, debes ser el
místico imán de tu pretendiente. Y le debes hacer mejor. El ángel
que le acerca más a Dios. Novia, tu lema: atraigo para santificar.
Un consejo para vuestro
noviazgo: vividlo como si ya os vieran vuestros hijos; porque ellos un
día lo verán.
El amor que se complace en
rebajar a la persona amada, no es amor; es puro egoísmo, aunque se
disfrace de cariño.
Novios: habla él y escucha
ella. Luna de miel, habla ella y escucha él. Varios años... hablan
los dos y escuchan los vecinos. ¿Chiste? Verdad psicológica que se
suele dar y que los verdaderos matrimonios cristianos deben evitar,
superándolo con el amor que te enseñó la Iglesia el día de tu
enlace matrimonial. Amaos como Cristo amó a la Iglesia.
Empezar cediendo es mala
táctica. ¿Que no sabes por qué lo digo? Si quieres que tu novio te
respete, procura que te respete desde el primer día.