La Navidad viene a ser como
una fuerte llamada a nuestras conciencias de que Dios sigue entre
nosotros, naciendo en cada niño, viviendo en cada hombre, sufriendo
en cada enfermo y tendiendo su mano acogedora a cada persona que
emprende el camino de la eternidad.
El nacimiento temporal de
Cristo en Belén, es un acontecimiento tan grande, tan sublime, que
apenas encuentra uno palabras para expresarlo: es la aparición de
Dios en la tierra bajo la figura de un niño, como prueba irrefutable
de que Dios sigue entre nosotros.
Ayer, hoy, siempre, Navidad
es la escena más bella y encantadora de que dispone la humanidad:
"Os anuncio una gran alegría: hoy os ha nacido un
Salvador".
Navidad es cualquier día del
año en que el hombre se acerca a Dios, o se acerca a otro hombre para
llamarle hermano.