—Se puede adiestrar con el
látigo; educar, sólo se puede con Dios.
La educación es la vida.
La cortesía ayuda a todos,
cuesta poco y vale mucho.
La educación es tarea tan
difícil que sólo el amor es capaz de cumplirla.
Educar a un niño es educar a
un hombre y educar a una mujer es educar a una familia.
El defecto de los superiores
es ser fuertes con los débiles y débiles con los fuertes. No: sed
fuertes con los fuertes y débiles con los débiles.
El padre que dice "aquí
mando yo" es que está inseguro de su autoridad.
Los maestros deben amar la
enseñanza.
Hay muchos métodos de
educación, pero todos serán inútiles si no van acompañados con
amor. Educar es amar. Educar es ayudar. Educar es guiar.
Para educar, son necesarias
tres cosas: amor, libertad y responsabilidad.
Hay que exigir con cariño.
Se atribuye a Napoleón esta
frase: "La educación del hijo comienza veinte años antes del
matrimonio de sus padres".
La educación de los hijos es
tarea de dos, pues ambos los habéis traído a la vida.
La televisión ha invadido el
hogar, que era un lugar donde los padres sentían que su familia
estaba asegurada y protegida. Ya no hay modo de detener el mundo en el
umbral de vuestra puerta.
Los hijos son, para los
padres, un premio o un castigo, según la educación que reciban.
No se educa con lo que se
dice, sino con lo que se es...
El paternalismo es la
antítesis de la paternidad; es verdadero padre quien gobierna
llevando a sus hijos a saber hacer uso de su libertad.
Procedemos de una
civilización que ha dado pasos de gigante en el dominio de la tierra,
pero que poco ha avanzado en la educación del corazón.
La
educación de los hijos es una tarea en la que deben intervenir por
igual el padre y la madre.
La divisa del educador ha de
ser la antigua y conocida frase: "Ora et labora". Sin
oración, no tienen eficacia el trabajo ni la educación.
La amonestación más eficaz
de los niños es el autodominio del padre.
Los padres educan
fundamentalmente con su conducta.
Muchas veces los padres
preguntan cómo educar a sus hijos. Cómo tenemos que quererlos es muy
importante. Querer y amar es fundamental para la educación.
Cuando comparamos estamos
faltando el respeto del hijo.
El que se quieran los padres
y los padres al hijo es trascendental en la educación.
En la educación tiene un
gran poder cuando se confía.
No se puede educar sin
libertad, ya que no hay verdadera educación sin responsabilidad
personal ni responsabilidad sin libertad.
Libertad y responsabilidad,
libertad y autoridad, confianza y desvelo, cariño y fortaleza,
amistad y respeto: pares de elementos que han de conjugarse
adecuadamente en cualquier acción educativa, que deben complementarse
mutuamente para que la personalidad pueda desarrollarse con la mayor
plenitud. (Álvaro del Portillo)
El mejor profesor es el que
más sabe y mejor enseña. El mejor educador es el que más ama y más
enseña a amar.
Una visión pesimista de la
vida hace difícil la tarea de los educadores, especialmente a los
padres. Porque educar es transmitir esperanza en el futuro.
Sin educación no es posible
un futuro mejor.
Se educa amando y ayudando,
no dominando.