El Santo Cura de Ars, oyendo
cantar a las avecillas, decía: "Amados pajarillos, vosotros
fuisteis creados para cantar y cantáis; el hombre fue creado para
amar a Dios, y no le ama".
Todo en la creación tiene un
valor divino, de cielo, de eternidad. Todo, para los hombres; los
hombres, para Cristo; Cristo, para el Padre.
Los hombres estudian el
Universo y contemplan su belleza y no descubren la tuya, Señor, y
gozan de las criaturas y a Ti te olvidan. ¡Qué belleza tan falaz y
qué gozo tan amargo!
El hombre está esclavizado,
no porque usa de las cosas, sino porque abusa de ellas. Hemos de usar
de ellas según su propia naturaleza, para que, según su propia
naturaleza, sirvan.