Se nos pide mucho... ¡pero se
nos dará el cielo!
Tú vives en la tierra, pero
debes obrar para el cielo.
El hombre es un viajero que
busca su patria: Cielo.
El cielo saciará el deseo del
amor. En el cielo quedará el amor plenamente satisfecho.
La meta de la historia es el
cielo que empieza en la tierra.
La tierra tiene necesidad de
los rayos del cielo.
El reino de Dios no se da a los
que duermen, sino a los que trabajan (S. León).
El cielo es hundirnos en el
torbellino infinito de la vida divina a través de la Humanidad de
Cristo, por la puerta preciosa de la llaga abierta de su corazón.
"Quiero pasar el cielo
haciendo el bien sobre la tierra" (Santa Teresita).
Para llegar al cielo no hay mas
que un camino: Jesucristo.
Hay que estar más cerca de las
cosas del cielo que de las cosas de la tierra.
No hay medio tan seguro para
caminar por la tierra como "llevar fijos los ojos" en el
cielo.
Hacerles ver que están
destinados para el cielo.
El cielo y las almas las gana
el apóstol, se ganan con la caridad.