El ateo es un hijo que se
esfuerza en convencerse a sí mismo de que no tiene padre.
Un hombre decía:
"¡Jamás hubiera creído que fuera yo el único en esta casa que
no creyera en Dios, entre tantas personas inteligentes!". Os
equivocáis, señor, replicó la dueña de la casa, mi caballo, mi
perro, mi gato, comparten este honor con usted, pero tienen el talento y
el bueno gusto de no jactarse de ello.
"Contra la osadía de los
sin Dios, que es desfachatez, la audacia de sus hijos, que es locura de
amor." (Jesús Urteaga)
Dígame la verdad: ¿Qué
piensa de los ateos? Que son mejores de lo que pensamos, sobre todo, los
que vienen del mundo de los pobres. Ellos no creen en un Dios en el que
yo tampoco creo.
"Hay mucha gente que no
cree en nada, porque tiene miedo de todo".
Cuando una sociedad rechaza a
Dios, encuentra la soberbia en el fondo del ateismo. Es la nueva Babel,
que se eleva hasta el cielo y luego se arrasa hasta el polvo.