Al que ama nada se le hace
difícil.
¡Mírame: yo soy esa ovejita
que te mira, Jesús, divino amante... Mírame tú también...! ¡Mi alma
te ansía...! ¿Será siempre mi amor firme y constante?
Si falta el amor, falta todo,
pero, habiéndolo, todo lo tenemos.
El amor transforma al que ama.
Cuanto más perfecto sea
nuestro amor, tanto más perfecta, sencilla y fecunda será nuestra
virtud, pues el amor es el alma de todas las virtudes
Un sólo amor, ¡Jesús! Un
sólo refugio, ¡María! Un sólo goce, ¡la Eucaristía! Una sola
fuerza, ¡la oración! Un sólo triunfo, ¡sufrir! Una sola ambición,
¡las almas! Un sólo apoyo, ¡la Cruz!
Si falta amor, falta todo; si
hay amor, está todo, porque el amor es la perfección.
Nada es pequeño cuando el amor
es grande.
No entiendo una palabra del
Evangelio si borras ésta: Amor.
La primera exigencia del Amor
es no disgustarle.
La solución para el caos que
sufre el mundo ha de llegar por el camino del amor. El amor te creó, el
amor te redimió, el amor te santificará, el amor te salvará.
Cuando amas te pareces a Dios;
cuando odias, al diablo.
Al aparecer Cristo en medio de
nosotros brotó la flor del amor y de la paz.
El amor es dadivoso: da todo lo
que tiene y goza más en dar que en recibir; quiere tener no con qué
disfrutar, sino con qué alegrar. El egoísmo cierra las manos; el Amor,
las abre. (Ruiz Ayucar)
Un poquito de levadura hace
fermentar a toda la masa; mete un puñado de amor en tu alma y, como es
buena levadura, irá transformando la masa entera de tu ser.
En cuanto hagas, pon amor y
será amor.
El odio barre el amor. El amor
barre al odio. ¿Cuál es más poderoso en ti?
Judas y Jesús no volvieron a
verse después de ser Jesús entregado. Murieron el mismo día. El uno
colgado de su desesperación, el otro colgado de su amor.
Di al Señor que imprima en ti
esas llagas que el poeta dijo que son el rosal florido del amor.
La fe te vislumbra, la
esperanza te toca, el amor te posee.
Quien ama encuentra a Dios, que
es Amor.
El amor consiste en dar y
recibir, pero, más que en recibir, el amor consiste esencialmente en
dar; da porque es amor; recibe porque es amado, da porque ama.
El amor es Dios. El amor se ha
hecho hombre en el portal de Belén.
Tenemos necesidad de amor...
Tenemos necesidad de Jesús.
La guerra destruye...
fábricas... hogares... niños… etc. La guerra destruye principalmente
el amor.
El verdadero amor lo enseña
Jesús y los que son de Jesús.
La flor pisoteada se abre ante
el amor.
El amor —se ha dicho— ha de
dar más luz que la luz amor.
Hacer las obras sin amor es
como el coser sin hilo.
Amor significa sacrificio. En
esto se diferencian pasión y amor. La pasión se busca a sí misma; el
amor, a los demás. Pasión es hacia dentro; amor, hacia fuera.
Amar sin sacrificio es como el
cuerpo sin alma y como el sol sin calor.
La palabra amor hace pensar en
dos que no quieren ser dos.
Dónde hay amor hay dolor. Un
cristianismo sin Cruz no es Cristianismo.
El amor es el que da precio y
perfección a nuestras obras.
Para la mayor parte de las
almas, la santidad consiste en hacer cosas pequeñas con un corazón
grande.
El amor se muestra con obras o
no existe.
El amor es el que crea la vida,
la repara.
Lo que repara la unidad
destruida es el amor. Nosotros, mediante el amor, hemos de reparar la
unidad destruida.
Que seamos hombres creyentes en
la fuerza del amor. Esta renovación del mundo está reservada a los
hijos de Dios. Si nosotros no la realizamos, faltamos a la cita de Dios.
Más fuerte que la energía
atómica es el... ¡Amor!
Amor se escribe con sangre, no
con palabras bonitas, no con frases hechas; con sangre.
El amor no está hecho para ser
comprendido, sino para ser vivido.
El amor no piensa mal. Luego,
donde hay malos pensamientos, no hay amor verdadero.
No quiero decir que no haya
amor en el mundo. Lo que sucede es que gran parte de ese amor se halla
escondido, no se manifiesta.
El que juega con el amor
estará condenado a no saber amar nunca.
El amor es la mejor medicina
del alma.
El amor de Cristo es la luz que
ilumina la vida del cristiano.
El amor, si es auténtico,
crece con el tiempo. Si es falso, muere. ¿Cómo es el tuyo?
Quien ama no tiene miedo.
Donde hay cariño y amor, allí
está Dios.
Amor que divide no es amor. Es
amor mezclado con odio. Y basta un poco de odio para dejar de ser
cristianos.
Los hombres se han apartado de
Dios, no viven la vida divina, no pueden amar se los unos a los otros.
Lo cierto es que falta el amor en el mundo.
¿Qué hay más allá? Amor...
Sólo el amor puede con la muerte.
En los ejercicios aunque no
siempre se mencione la palabra "amor", es ciertamente el alma
de las meditaciones clave: Cristo invita a trabajar con Él.
No hay más que un camino para
ir a Dios: El Amor. La mortificación es un medio que nos conduce a
amarle.
El amor es la bandera y la
espada de la Iglesia.
"Pon amor donde no hay
amor y hallarás amor" (San Juan de la Cruz).
Donde hay amor, o deja de ser
pena la pena, o se ama el penar.
Dame de beber... tengo sed...
—¡Señor!, ¿hasta cuando me estarás pidiendo? —¡Hasta que me des
tu corazón! —Pues tómalo, como dicen los niños; tuyo es; mío, no.
San Francisco de Sales tuvo,
por naturaleza, un carácter muy vivo y colérico, pero se hizo tal
violencia a sí mismo, que llegó a ser el santo de la dulzura y, cuando
se le reprochaba su gran bondad con los pecadores, respondía que
quería observar el precepto del Maestro.
El que posee el amor perfecto,
posee todas las virtudes.
A fuerza de quererte, debo
llegar a la identificación y a la transparencia. Cuando me traten las
almas, deben verte a Ti a través de mí.
A fuerza de quererte en las
almas, también mi mirada debe ser trasparente. Verte a Ti en todas y
cada una de ellas.
Me esfuerzo en captar la
dulzura con que la Madre pronunciaba tu nombre: «¡Jesús!»
No hay cosa más terrible que
ser juzgado por el amor.
Si por faltar a un mandamiento
en su cuenta el hombre se pierde, ¿cuánto más si falta al mandamiento
predilecto de Jesucristo: «amaos los unos a los otros como Yo os he
amado»?.
El amor desea que deseen, para
tener que dar; desea que le pidan, para poder gozar en dar.
Aunque se hagan todas las
obras, no poseen la caridad mientras no les posea el amor. La misma obra
hace la criada y la madre, pero es distinto el querer: a una le mueve el
dinero; a la otra le mueve el amor. La misma joya entrega el joyero y el
novio: a uno le impele el lucro; al otro la impele el amor. El mismo
beso da el artista de cine y el enamorado: a uno le guió su papel; al
otro le guió su amor. (Ruiz Ayucar)
Donde no hay amor no hay por
qué sacrificarse.
La mejor prueba del amor es
morir por amor.
La noche de Belén es el amor
que hace en las almas su entrada, sin que éstas adivinen ni los tesoros
de amargura ni los abismos de felicidad que lleva ocultos aquel huésped
anhelado y misterioso.
El amor que mancha no es amor,
es pura concupiscencia disfrazada.
¡Señor! Quiero amarte, pero
no puedo amarte como quisiera. ¡Jesús!, que llegues a amarte a Ti en
mí y, entonces, se realizará en mí lo que deseo: amarte como quiero
amarte.
No hay amor sin pureza. El amor
es eterno en los corazones castos. Sólo la pureza aviva y conserva el
amor. La impureza deja el corazón sin flores.
Amor igual a vida. El amor se
pondrá al servicio de todos: enfermos, criminales, débiles,
perseguidos...
La miseria de hoy es el
vehículo del Comunismo.
No nos interesa el dinero, nos
interesa el amor. No hay cosa peor que luchar contra el egoísmo de
nuestros hermanos.
El Amor es el centro del
Cristianismo. No puede haber caridad donde no hay varios. En la medida
en que tengamos la caridad mutua, tendremos la presencia de Jesús. La
fuerza de la Caridad llama a Jesús.
Ama y darás la vida. Si
quieres ser grande escoge a Dios.
Cuando estás insensible y me
dices que me amas, es cuando más consuelas mi corazón.
Se dice del Maestro:
"Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro". Al morir su
amigo, expresó públicamente este amor: "lloró" y, al verlo,
la gente dijo: "¡como le amaba!". De tal modo expresó sus
sentimiento en vez de reprimirlos.
Amar no es mirarse el uno al
otro, es mirar los dos en la misma dirección.
Recogerse para unirse y unirse
para amar.
Hoy es necesario, más que
nunca, creer en la fuerza del amor.
El amor que no quema no es
caridad.
"El amor a los demás
llevaría a los hombres a un sentimentalismo infecundo; nuestra época
exige en los hombres temple de acero para salir victoriosos de en medio
de una tempestad". Al que así diga, yo le respondo con las
palabras de un filósofo alemán: "La manifestación más hermosa
de la energía es el amor". El amor, vivifica, eleva, enriquece,
vence.
El amor tiene tiempo para todo.
El amor es un piropo de Dios a
los hombres.
Nunca es tarde si podemos amar
un poco.
El odio es el amor de los que
no saben amar.
Yo tenía que haber buscado lo
que hay de bueno en vosotros.
Lo más importante es amar para
hacer más hermosa la Iglesia.
El amor arrastra a Dios a la
muerte: "Dios muere para vivir en ti", decía una vieja
canción alemana.
La creación es un acto de amor
de Dios.
Lo que hace falta es amar.
Tenemos que hacer grandes todas
las cosas por el amor.
Las golondrinas volaban por el
cielo azul, sembrando de espinas, de amor, de corazones.
El que ama se compromete hasta
el final.
Hemos de querer a todos, porque
pasar por la vida sin amor no es cristiano.
San Gregorio Magno escribió:
"la prueba del amor son las obras".
El amor empieza en casa, o no
empieza en ninguna parte.
El amor vivo duele. Al
prolongar su amor por nosotros, Jesús murió en la cruz; la madre sufre
al dar a luz a su hijo. Cuando existe de verdad amor mutuo, forzosamente
existe sacrificio.
Solamente se puede curar a
alguien amándole.
El amor es incapaz de
sobrevivir si no es alimentado en la familia.
Marido y mujer son, en todo
caso, "el amor que manda y el amor que obedece". O, para
decirlo con términos más expresivos: "en el amor verdadero, no
manda nadie; obedecen los dos."
El pesebre de Belén es una
escuela de verdad y de vida. Desde allí, Jesús ha empezado a hablar a
los hombres un lenguaje nuevo: el del amor.
Lo que se necesita hoy es
enseñar de nuevo a los hombres a amar.
"Enseñaremos de nuevo a
los hombres a amar". Se trata de salvar el mundo, un mundo que se
atreve a no creer en nada, porque le han enseñado a mofarse de todo;
que no espera en nada porque le han prometido todo.
El amor anuda las almas.
El que se olvida de la
necesidad material de su hermano no tiene amor.
Lacordaire sentenció
lapidariamente: "El amor no tiene más que una palabra y,
diciéndola siempre, no la repite nunca".
Cuando se extingue el fuego del
amor comienza la noche del odio.
Personas que se aman plenamente
y de verdad, el uno a otro; es lo más hermoso que hay en el mundo.
Ama: siempre hallarás algo
nuevo que hacer.
Quien ama a Dios puede llegar a
amar hasta a sus enemigos.
El amor crece con la verdad y
la verdad crece con el amor.
Nunca se sabe lo que es capaz
de hacer la fuerza del amor.
Haz, Señor, que no nos
sorprenda la caída del sol, sin haber sembrado un poquito de tu amor.
La religión del amor es
verdadera, aunque haya cristianos que se odien.
Donde reina el amor sobran las
leyes. "Ama y haz lo que quieras", dijo San Agustín.
El que no ama a todos no ha
descubierto que Dios es Padre.
Creo en el amor que clama con
San Agustín: "Te buscaba fuera y estabas dentro".
La falta de amor entre los
hombres convierte el mundo en una antesala del infierno.
Con la llave misteriosa del
amor se abren, como por ensalmo, las puertas más secretas del corazón,
porque el amor despierta confianza.
Amar la libertad y educar para
que ésta se ejercite de modo responsable.
No se puede hablar de amor y
vivir en pecado.
Sin amor, la vida del hombre
resulta incomprensible.
El amor es capaz de vivir y
morir por el amado. El amor de Jesús llega a más: es capaz de
resucitar.
Un amor que sabe resucitar
perdona, mejora con los años, renace cada mañana. Es un amor de
amanecer con exigencias de eternidad.
Déjate plantar y crece amando.
Lo que más cuesta del amor es
el perdón.
La humanidad está enferma por
falta de amor.
La violencia no cambia nada y
el amor lo cambia todo.
Tenemos que aprender a amar
buscando desinteresadamente el bien del otro.
Para los que aman, el tiempo es
una eternidad.
El amor es como los idiomas: si
no lo cultivas cada día, se olvida. Requiere una entrega sacrificada en
cada segundo; si no, se debilita y muere.
El amor es un fuego que todo lo
purifica, eleva y transforma.
Todo es obstáculo cuando no se
ama, mientras todo es razón cuando se ama.
Donde hay amor no puede haber
temor.
Amar de verdad es muy difícil
aunque parezca lo contrario. Pidamos al Señor que nos enseñe a amar.
Sentimos que amamos a alguien
por la alegría que experimentamos en su presencia. La alegría es el
gozo del amor presente.
No podemos permitir que se
desperdicie ni una sola gota del aceite de nuestro amor, de nuestro
tiempo, de nuestra disponibilidad, de nuestra inteligencia, de nuestra
capacidad de trabajo.
Para amar lo que decimos, debe ser verdad. Para
decir la verdad, hay que amarla. (Fulton Sheen)